El procedimiento fue realizado por efectivos de la Unidad de Investigaciones Judiciales Salta de Gendarmería Nacional, sobre la Ruta Nacional 9, en Jujuy. Allí interceptaron un vehículo que presuntamente trasladaba drogas y descubrieron 58 paquetes de cocaína que pesaban 61,514 kilos.
Los ladrillos tenían un logo con la figura de un delfín. Pero lo que más llamó la atención de los investigadores apareció en el mismo compartimento donde estaba escondida la droga: un objeto envuelto en una tela blanca que contenía distintos elementos asociados a un supuesto ritual.
Había patas de animales, huesos atados, collares, frutos, yerba mojada y un destornillador. También encontraron una fotografía de un hombre que, según las fuentes de la investigación, había fallecido.
La particular ofrenda fue secuestrada inicialmente junto con la cocaína. Sin embargo, luego la Fiscalía determinó que esos elementos no tenían relación directa con la causa judicial y fueron descartados de la investigación.
El "Padrino" que mandaba a "curar" la droga
La investigación permitió reconstruir el funcionamiento de la organización y ubicar como presunto líder a un hombre de nacionalidad boliviana conocido como "El Padrino", quien estaría radicado en Cochabamba.
De acuerdo con los investigadores, el supuesto jefe recurría a personas que realizaban rituales antes de que los cargamentos fueran enviados hacia la Argentina. La intención era que la droga quedara "protegida" durante el traslado y no fuera detectada por las fuerzas de seguridad.
La estructura tenía integrantes de ambos lados de la frontera. La cocaína ingresaba desde Bolivia hacia la zona de Casira a través de personas que utilizaban pasos no habilitados. Una vez en territorio argentino, los integrantes de la organización acondicionaban distintos vehículos para ocultar los estupefacientes.
La droga era escondida en camionetas, autos y camiones, que posteriormente emprendían viaje principalmente hacia distintos puntos del sur del país. En esos vehículos también podían ser colocados los objetos vinculados a los supuestos rituales.
En total, los efectivos secuestraron 45 vehículos, además de dinero en efectivo en pesos y dólares, 24 teléfonos celulares que serán sometidos a peritajes y armas de fuego.
El operativo terminó con cinco personas detenidas, entre ellas "El Diablo". Sin embargo, la investigación todavía no terminó: tres sospechosos de nacionalidad argentina permanecen prófugos.
La causa está a cargo de la Procuraduría de Narcocriminalidad del NOA (PROCUNAR NOA) y del Juzgado de Garantías Federal N°1 de Jujuy, que ahora busca determinar el grado de responsabilidad de cada uno de los integrantes de la organización y reconstruir el circuito completo de la droga.
El Diario Nuevo Día