Registros oficiales confirman núcleos familiares sin ingresos para costear la canasta alimentaria elemental en la capital provincial, en contraste con los recursos provenientes de regalías mineras e hidrocarburíferas.
El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) reportó que el aglomerado urbano de Río Gallegos registra núcleos familiares con ingresos por debajo de la Línea de Pobreza y la Línea de Indigencia. En reportes oficiales difundidos recientemente, el relevamiento estadístico expuso la brecha económica en la capital de Santa Cruz, donde los recursos percibidos por la administración provincial a partir de regalías hidrocarburíferas y mineras contrastan con la imposibilidad comunitaria de cubrir la canasta básica total.
La categorización técnica oficial individualizó a los grupos familiares que no alcanzan a financiar las calorías mínimas de subsistencia. En una geografía determinada por temperaturas extremas bajo cero durante gran parte del ciclo anual y traslados extensos que encarecen el transporte diario, la falta de cobertura de la canasta alimentaria compromete de forma directa el acceso a la calefacción, la indumentaria adecuada y los insumos de salud en el ámbito municipal.
Esta situación deriva en una demanda permanente sobre las redes de asistencia vecinal eclesiásticas y comunitarias, las cuales operan en las áreas periféricas para cubrir las deficiencias no subsanadas por el presupuesto provincial destinado a desarrollo social.
Precariedad de servicios esenciales en Río Gallegos
El INDEC constató que el deterioro social de Río Gallegos se concentra en asentamientos periféricos como San Benito, Los Lolos, Bicentenario y zonas adyacentes. En estos sectores urbanos, el tendido de servicios básicos elementales mantiene un déficit operativo evidente, marcado por la ausencia de conexiones formales de gas natural y redes cloacales en las viviendas.

Río Gallegos suma hogares bajo la línea de indigencia
Frente a la insuficiencia de las partidas provinciales asignadas a la contención social directa, las iglesias, organizaciones barriales y comedores comunitarios sostienen la cobertura alimentaria básica de la población vulnerable en el tejido capitalino, mientras las estadísticas oficiales ratifican la brecha distributiva en el gasto público de la jurisdicción. (Agencia OPI Santa Cruz)