Un fuerte llamado de atención surgió en las últimas horas tras la denuncia pública de un vecino de la Cuenca Carbonífera, quien advirtió sobre la existencia de un grupo de WhatsApp con más de 200 integrantes, en su mayoría menores de edad, donde se compartiría contenido sexual, mensajes violentos y material sin consentimiento.
Según el testimonio, el espacio virtual incluiría intercambio de stickers y mensajes de carácter explícito, además de pedidos de difusión de videos de peleas y situaciones de violencia, lo que generó preocupación por la exposición de adolescentes a este tipo de contenidos.
Preocupación por la participación de menores
Uno de los aspectos más alarmantes es que, de acuerdo a lo denunciado, gran parte de los integrantes serían jóvenes de entre 12 y 13 años, lo que agrava el impacto de este tipo de prácticas en edades tempranas.
También se mencionó la circulación de imágenes y material de personas sin su autorización, así como la difusión de contenido vinculado a conductas inapropiadas.
Pedido de intervención y control
El denunciante anticipó que avanzará con las acciones correspondientes ante la Justicia, con el objetivo de que la situación sea investigada y no quede impune.
Además, remarcó la necesidad de que padres, madres y tutores supervisen el uso de dispositivos móviles, especialmente en contextos escolares, para prevenir este tipo de situaciones.
Un llamado de alerta social
El caso pone en evidencia una problemática creciente vinculada al uso de redes sociales y mensajería entre adolescentes, donde se naturalizan conductas que pueden resultar perjudiciales.
Desde distintos sectores coinciden en que es fundamental reforzar la educación digital, el acompañamiento familiar y la intervención institucional para evitar la exposición de menores a contenidos inapropiados y garantizar entornos seguros.
TiempoSur