El Poder Ejecutivo canalizará 18.500 millones de reales para respaldar a catorce sectores industriales impactados por la traba aduanera norteamericana, mientras mantiene las negociaciones con la administración de Donald Trump.
El gobierno que encabeza el Presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, movilizó 18.500 millones de reales (3.649 millones de dólares) en líneas de financiamiento para mitigar el impacto del arancel adicional del 25 por ciento impuesto por las autoridades de Estados Unidos. La inyección crediticia marca el lanzamiento de la tercera etapa del programa estatal Brasil Soberano, anunciado este miércoles de forma simultánea a la entrada en vigencia de las restricciones comerciales impulsadas por el mandatario estadounidense Donald Trump.
El paquete financiero oficial asignará capital de trabajo, apoyo a inversiones productivas, innovación tecnológica y recursos para la apertura de plazas comerciales. La cobertura estatal alcanzará directamente a un amplio abanico productivo:
- Insumos y manufacturas: acero, aluminio, madera, papel, plástico, muebles, maquinaria y calzado.
- Agro e industria pesada: azúcar, fertilizantes, minerales críticos, sector automotriz y equipos electrónicos.
- Salud y química: industrias farmacéutica y química.
Durante la presentación del plan, Luiz Inácio Lula da Silva confirmó la continuidad de las tratativas diplomáticas con Washington a pesar del segundo incremento tarifario dispuesto por Donald Trump en menos de doce meses. “Nadie le va a ganar de Brasil mintiendo. Estamos en la mesa de negociación. Propusimos la mesa de negociación, ya enviamos varios documentos y varias propuestas. Vamos a continuar allí“, argumentó el jefe de Estado brasileño.
Las autoridades de Brasil descartaron la ejecución inmediata de represalias comerciales o contramedidas arancelarias contra el mercado norteamericano. El plan de contingencia del Palacio de Planalto priorizará la colocación de saldos exportables en destinos alternativos. “No vamos a quedarnos llorando por el producto que no les vendimos porque vamos a buscar otros compradores“, sostuvo el presidente.
Rememorando su infancia como vendedor callejero para ilustrar la dinámica operativa que adoptará su gestión, Luiz Inácio Lula da Silva enfatizó que el bloqueo proteccionista acelerará los planes de expansión internacional del país sudamericano. Frente al cierre parcial del mercado estadounidense, la administración central acelerará las misiones bilaterales para reubicar la producción nacional en el exterior, bajo la premisa presidencial de que “no hay mal que por bien no venga“. (Agencia OPI Santa Cruz)