Brigadas de fiscalización provincial y efectivos de seguridad recorrieron cuencas hídricas del noroeste para impedir la colocación de redes durante la etapa biológica de desove.
La Dirección de Pesca Continental de Santa Cruz coordinó una serie de inspecciones en cursos de agua del noroeste provincial para verificar el cumplimiento del reglamento de pesca deportiva y frenar el uso de artes prohibidas. El dispositivo conjunto incluyó al cuerpo de guardapescas provinciales, personal de la División Operaciones Rurales de Perito Moreno y uniformados de Gendarmería Nacional, quienes desplegaron controles simultáneos por tierra en sectores ribereños.
Los patrullajes abarcaron puntos estratégicos del río Jeinimeni, el río Los Antiguos, el arroyo Las Chilcas y la franja costera del lago Buenos Aires. En estas zonas, las cuadrillas inspeccionaron los permisos de los pescadores deportivos presentes y constataron que no se utilizaran redes de enmalle, espineles ni elementos mecánicos no autorizados por la normativa ambiental santacruceña.
El despliegue territorial respondió de manera directa al ciclo biológico de las especies ictícolas en la región andina. El incremento estacional en los caudales hídricos favoreció el ingreso masivo de ejemplares de trucha hacia los afluentes tributarios para iniciar su período de desove, circunstancia natural que genera una alta afluencia de pescadores y eleva el riesgo de extracción clandestina en sitios no habilitados.
Fiscalización en el cruce de la Ruta Provincial 43 y zonas ribereñas
Uno de los procedimientos centrales tuvo lugar en el arroyo Las Chilcas, curso de agua emplazado a unos 25 kilómetros del ejido urbano de Los Antiguos. En ese sector, los inspectores y las fuerzas de seguridad concentraron las recorridas en el tramo donde el arroyo cruza la traza de la Ruta Provincial N° 43, punto considerado crítico por su accesibilidad vehicular inmediata desde la calzada provincial.
Asimismo, las brigadas mixtas completaron rastrillajes a pie por sectores ribereños de geografía irregular que carecen de caminos transitables para rodados. Las tareas de vigilancia pedestre se extendieron por toda la margen del arroyo hasta alcanzar su desembocadura directa sobre el lago Buenos Aires.
El organismo provincial de pesca mantiene las guardias activas en las cuencas del noroeste para detectar infractores, mientras las autoridades no informaron sobre personas sancionadas ni elementos decomisados durante estas intervenciones preliminares en el terreno. (Agencia OPI Santa Cruz)